martes, 7 de febrero de 2012

PROYECTOS DE INSIGNIAS DEL BEATO MANUEL GONZALEZ Y DE LA MEDALLA DE LA CIUDAD. HERMANDAD DE PASION. HUELVA



La Hermandad Sacramental de Jesús de la Pasión y Ntra. Sra. del Refugio, de Huelva, contacta conmigo para realizar los proyectos y diseños de algunas insignias de nueva creación en Junio de 2010. Esta Cofradía del Martes Santo onubense está inmersa en un proceso de renovación y ampliación de su juego de insignias, decidiéndome encargar en concreto las que quieren dedicar al Beato Manuel González y a la Medalla de la Ciudad de Huelva, que le fue impuesta solemnemente a la imagen del Titular en 2009.

BANDERIN DEL BEATO MANUEL GONZALEZ

Manuel González  (Sevilla, 1877-Madrid, 1940) es el llamado "Obispo  u Apóstol de los Sagrarios Abandonados" Nacido y criado en Sevilla, donde llegó a ser Seise de la Catedral, es ordenado Sacerdote por el Cardenal Spínola en 1901, y al año siguiente fue trasladado a la Iglesia Parroquial de San Pedro, lugar de fundación de esta Hermandad y en cuya Capilla Sacramental se rendía culto previamente a la imagen fundacional de Jesús de la Pasión. En Huelva es nombrado Arcipreste y trasladado como Obispo a Málaga en 1916. En esta ciudad fundó las diversas congregaciones que se agrupan en la denominada "Familia Eucarística Reparadora". Fue beatificado por Juan Pablo II en 2001.

El primer paso para realizar el diseño de las insignias referidas fue el de mantener conversaciones con los representantes de la Hermandad para captar de la mejor forma posible lo que querían y lo que se trataba de representar mediante esas insignias.

Una insignia en un cortejo procesional tiene el carácter de elemento parlante, es decir, una especie de manifiesto o reclamo, mediante símbolos, colores, textos y escudos, en el que se expresa la vinculación o la afección de la Corporación a una creencia, a una distinción, o a un elemento de su propia historia.

Definida la idea de una insignia que “hablara” de la vinculación del hoy Beato Manuel González con la Hermandad a través, principalmente, de su condición de párroco de San Pedro de Huelva, había que darle forma, dotarla de los símbolos y del discurso adecuado para su correcta lectura, de manera que el fiel, el público en la calle, pudiera entender y captar ese mensaje. La Hermandad me expone todo el caudal de simbología que deseaba incluir en dicha insignia y se decide finalmente darle forma de banderín, por ser la tipología que más encajaba con lo representado en la insignia.

Para componer su diseño, tengo en cuenta los diversos elementos, muy numerosos, que la Hermandad, a través de sus representantes, me pide incluir en dicha insignia; de una parte, y como elemento principal, una representación pictórica del beato, de medio busto, es decir, su imagen. Esta queda como elemento central y como hemos dicho, principal de la insignia. Esta imagen queda inscrita en una cartela, que actúa como elemento unificador o aglutinante de los demás símbolos; las fechas de su estancia en la Parroquia de San Pedro, el escudo de ésta coronando dicha cartela, y en la parte inferior dos óvalos con dos escudos; el de la Congregación de religiosas de los Sagrarios-Calvarios, y otro con un ostensorio y la fecha y lugar de dicha fundación, la Capilla Sacramental de la Parroquia sede de la Hermandad. Finalmente, todavía en dicha cartela, se inscribe en su extremo inferior la representación del “JHS” simbolizando la devoción que dicho beato profesaba al Sagrado Corazón de Jesús.

En dicha cartela queda expresado y simbolizado todo un discurso, que se completa con el otro elemento fundamental de la composición; la cinta o filacteria que se anuda en los extremos de la cartela, donde se inscribe el nombre de la persona representada, el beato Manuel González en este caso.

Entre un elemento y otro, la cartela y la filacteria o cinta, actúa en la composición como punto de unión el resplandor de la cartela, que recorre todo su perímetro y se adecua al formato de la insignia. Ese resplandor indica la condición de beato de la persona representada como paso previo a la santidad, y lo posee la cartela entera, no solo su imagen, para plasmar así su obra religiosa fundadora, su devoción y su estancia en San Pedro como parte de esa santidad.

Estilísticamente hablando, el dibujo obedece a una composición de un estilo mezcla del barroco por una parte y el rococó o rocalla por otra, prevaleciendo éste último.

El color rojo escogido para el terciopelo base también alude al Santísimo Sacramento como principal devoción y centro de la obra fundadora de Manuel González.

Con respecto al asta de la insignia, el dibujo recoge la vinculación del beato con la devoción al Santísimo Sacramento y a la Eucaristía, por ello sus tubos llevan repujados roleos barrocos alternados con espigas de trigo, recorridos por otra cinta o filacteria donde irán grabadas, recorriendo toda el asta, alguna de las oraciones que él mismo elaboró y donde se recogen y condensan su espiritualidad. El remate está tomado también de la iconografía de la familia eucarística reparadora, unión de congregaciones y órdenes fundadas por su persona, simbolizadas todas en el corazón sangrante con la corona de espinas.

En las varas, el simbolismo se intenta que condense el del banderín, no que lo complete o aporte más elementos; por ello se ha incluído las fechas de su estancia en San Pedro, el escudo de la Parroquia, y la cinta o filacteria con su nombre, además de un primer cuerpo o gollete con un relieve de una custodia u ostensorio aludiendo al Santísimo Sacramento.

GUION DE LA MEDALLA DE LA CIUDAD

Para expresar el otro discurso que la Hermandad quiere incluir en su Estación Penitencial, el de la concesión de la Medalla de la Ciudad de Huelva, se escoge el formato de guión. El guión tiene la misión o el carácter de “señalar” o anunciar lo que viene detrás, es decir “guiar” la vista hacia algo importante que viene en el cortejo, recordemos, como ejemplo más difundido entre los cofrades, el guión sacramental, cuya forma clásica en forma de dos rectángulos, uno mayor que otro, unidos por su lado menor, es una estilización del esquema de una mano señalando.

Las actuales formas cofrades han matizado y diluido en algo su simbología y sentido, pero entendiendo su significado en propiedad, el guión anuncia, como hemos ya anotado, algo importante que viene detrás, sin querer entrar en el sentido de su orientación en el cortejo (si lo anunciado viene detrás, lo ortodoxo sería llevarlo hacia detrás, como señalándolo, aunque esta costumbre ya se no se considera inexcusable).

El guión de la medalla de la ciudad que hemos diseñado anuncia, por una parte, que la Hermandad y la imagen de Jesús de la Pasión han sido objeto de tal distinción, y por otra, anuncia que la medalla, como tal, físicamente, viene en la procesión, puesta sobre la imagen del Titular. 

La base para su diseño ha sido la fachada principal del Ayuntamiento de Huelva, obra neorenacentista o neomanierista, en concreto de su parte central, de su entrada, aunque reduciendo sus dos plantas a una, para que encaje bien y tenga sentido ornamentalmente y compositivamente hablando. Mediante un basamento, se erigen dos columnas dóricas, lisas, al igual que las del Ayuntamiento, que sostienen un entablamento y un ático con la mansarda que alberga el reloj en el edificio municipal, que en este caso hemos figurado albergando el escudo, en orfebrería y esmaltes, de la Hermandad. En la parte inferior, un gran penacho ornamental con una cartela central y otros dos menores laterales, terminados todos en borlas, le resta rigidez y excesiva geometría a la silueta de la insignia.


Todo este marco de orfebrería, con el simbolismo de la fachada del Ayuntamiento, de la sede de la municipalidad, actúa como bastidor de la bandera de Huelva. Por ello, en la parte central de la insignia se ha diseñado un recuadro bordado, con una banda perimetral sobre blanco, y la parte central sobre azul, los colores de la bandera de la ciudad. Presidiendo y centrando la composición, el escudo de la ciudad, recortado en el aire, como elemento primordial y principal de todo el discurso.

En la cartela del penacho o remate de orfebrería ya reseñado, se incluye la fecha de la concesión de la medalla a la Hermandad, y las también mencionadas borlas tienen sus flecos alternando el oro, la seda azul y la seda blanca, colores de la bandera de la ciudad.

En el asta, el elemento que sostiene y eleva el guión, se han querido representar los escudos de las diversas Hermandades y colectivos que solicitaron al Ayuntamiento dicha concesión, a través de un dibujo con dos cartelas o espacios por tubo, donde irán repujados los escudos o emblemas de dichos colectivos. Y el remate alude a la culminación de todo el proceso; la imposición de la medalla a la imagen del Titular, a los pies de la Torre de San Pedro el 26 de Septiembre de 2009, por ello centra la composición la torre de San Pedro, con óvalos acodados donde se inscriben la fecha y el lugar.

En las varas, se ha seguido el mismo esquema de simplificar el discurso global de la insignia; por ello se ha incluído el escudo de la ciudad acompañado de dos óvalos acodados con la fecha y lugar de la imposición al Titular de la Hermandad.

La Orfebrería del banderín del beato Manuel González la ha realizado Juan Borrero, "Orfebrería Triana", y la del guión de la Medalla de la Ciudad Alvaro Fernández, "Hijo de Juan Fernández". Los bordados del banderín son de Genoveva Alvarez, de Albaida del Aljarafe, y los del guión son del cordobés Francisco Pérez Artés.