martes, 16 de septiembre de 2014

PROYECTO DE TRONO PROCESIONAL PARA LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS. HERMANDAD DE LOS REMEDIOS, MÁLAGA.



A finales del año 2011, la Hermandad de la Virgen de los Remedios, de la Iglesia malagueña de los Mártires, contacta conmigo para un posible diseño de trono para su Titular, que venía saliendo en tronos provisionales y no en procesión como tal, sino en Rosario de Campanilleros.

La histórica Hermandad de gloria de los Remedios inicia un periodo de revitalización y esplendor en 1991, que la van llevando poco a poco a convertirse en "punta de lanza" del nuevo ímpetu y reempuje de las Hermandades de gloria malagueñas. Poco a poco han ido realizando enseres, remozando completamente la Capilla de la Titular y afianzándose en la feligresía y Parroquia de los Mártires, y convirtiéndose en ejemplo de gusto exquisito en el revestimiento y ornato de sus cultos, Capilla e imágenes.

Faltaba el trono procesional definitivo, pues entre los objetivos de la Hermandad estaba el establecer una salida procesional anual al uso, además de la que viene haciendo en Rosario de Campanilleros.




Las medidas definitivas que se me facilitan son de un trono pequeño (para lo que pudiera vincularse a priori con un trono malagueño prototípico), con un moldurón que haga las veces de cajillo (canastilla), unos arbotantes (candelabros) que fueran personales y una peana.

Comenzando con el elemento principal, la peana, pongo mi atención en las peanas llamadas comúnmente ·"de carrete" o "de garganta", típicamente malagueñas. A este particular, hay que destacar que dichas peanas no son propias exclusivamente de la provincia malagueña, abarcando también, con diversas alternativas y variantes, otras como Córdoba o incluso Almería, aunque este último caso es posible que se tratara de una pieza salida de talleres de la provincia malagueña.

Para el cuerpo superior, qué mejor ejemplo de una antigua peana malagueña que la que mostramos a continuación, junto a  su correspondiente "Triunfo" o templete de volutas rematado en corona, de la Patrona de Málaga, la Virgen de la Victoria, datable en la segunda mitad del S. XVIII;





Con la misma tipología, sobre todo como decimos la "manzana" o cuerpo superior, ésta, más sencilla, de la Virgen de las Virtudes del pueblo malagueño de Fuentedepiedra;



Además de los ejemplos antequeranos, quizás el grupo más elaborado y espectacular, además de numeroso, que ha llegado a nuestros día; sirva como ejemplo este de la peana o triunfo del Cristo de las Penas, de la Iglesia del Carmen;



Como ejemplos de peanas de carrete o garganta en otras provincias, sirvan como ejemplos este grabado o estampa de la Virgen del Mar, Patrona de Almería ;



Y este de la Virgen de la Soledad de Puente Genil, en una antigua fotografía, en la provincia Cordobesa, donde también existen otros ejemplos; 



Llegados a este punto, conviene hacer una aclaración para los lectores o cofrades más acostumbrados a la dualidad estética de ámbito sevillano respecto a gloria-penitencia. La peana de carrete, grande, alta, de madera tallada y dorada, no se puede asimilar con la peana de gloria sevillana, propia de Hermandades y Titulares de ese carácter y no penitenciales. Según estamos viendo, la peana de carrete es propia de  LA IMAGEN DEVOCIONAL, independientemente de que sea pasionista o de gloria, y en origen, constituía el elemento principal de sus andas procesionales, limitadas a un simple tarimón o mesa que sustentaba esta peana, en algunos casos un templete o triunfo integrado en ella como hemos visto en el caso de la Patrona de Málaga, y una iluminación más bien improvisada (palios aparte como el de la foto superior).


En el primer apunte o ante-proyecto, sin escala ni altura definida de la peana, quedan establecidos las ideas generales de arbotantes, peana y cajillo, que una vez llevadas a la altura real de la puerta hubo que reducir al moldurón o bocelón que se contempla en el proyecto definitivo. La peana tenía en este bosquejo un doble estrangulamiento, situándose en el más elevado una nube con cabezas de ángeles que servía de base a la imagen. 




Una vez llevada la peana a la medida real impuesta por la puerta de la Iglesia de los Mártires, queda configurada por la manzana superior, ya explicada, y una base, de gran desarrollo, a cuatro caras, que decido no hacerla opaca y "plana" o formando un mismo plano con la tarima de las andas, al modo de las que hemos visto en las anteriores fotos antiguas.

Decido pues darle claroscuro, aliviar la masa y darle más movimiento a esta parte inferior de la peana, teniendo en cuenta algunos ejemplos del S. XVIII, como por ejemplo esta magnífica peana de la Virgen de los Dolores de Córdoba; (foto Aguilera, extraída de la obra "Pasión de Córdoba", de Ediciones Tartessos))



O este otro, perteneciente a una "Madonna" en procesión por las calles de Malta, sobre su peana del último cuarto del S. XVIII;





De esta manera articulo un basamento o cuerpo inferior de la peana a cuatro caras donde se incluyen medallones con escenas e imágenes marianas. En el delantero se sitúa la Asunción, en un lateral la Virgen de la Victoria, y en el otro a la malagueña Virgen de los Reyes.

El lenguaje ornamental y estilo artístico elegido para todo el conjunto es el barroco-rococó o estilo rocalla, propio del S. XVIII en el que se ubica el nacimiento y eclosión de esta Hermandad.





Para los arbotantes o candelabros, el tallista y ejecutor material de este proyecto, el artista malagueño Manuel Toledano, me llama la atención sobre la forma de los soportes de las pilas de agua bendita del templo de los Mártires, en mármol de colores, que finalmente adapto como cuerpo central del basamento de dichos arbotantes;


los brazos de los arbotantes tienen forma de rocallas contrapuestas y se distribuyen en dos alturas de 8 y 4 luces y una superior con una luz, situada sobre un tulipón de mayor tamaño que el resto de tulipas. Dicho tulipón tiene una "coronita" de orfebrería con volutas al aire que remata en el escudo de la Hermandad;




Con respecto al moldurón, se configura con entrantes y salientes para dejar espacio donde colocar sobre la Mesa posibles jarras o relicarios y revestir así las andas de manera singular.





El proyecto fue aprobado en Diciembre de 2012 y en el presente año 2014 se estrena la primera fase del Trono, con el moldurón en carpintería y los arbotantes tallados en madera, realizado como hemos anotado por el tallista malagueño Manuel Toledano.