domingo, 6 de diciembre de 2015

BOCETOS DE PAÑOS DE BOCINA PARA LA HERMANDAD DE SAN GONZALO. SEVILLA.





Para la Hdad. de San Gonzalo, de Sevilla, realicé a principios de este año 2015 unos bocetos de paños de bocina, aprobados recientemente por la Junta de Gobierno el pasado mes de Junio.

Esta Corporación se encuentra en un proceso de renovación y consolidación de su juego de insignias, muy numerosas al tratarse de una de las Hermandades con mayor cortejo de nazarenos de la Semana Santa sevillana. Como punto de partida, había tenido que realizar algunas insignias de manera humilde en sus comienzos, y ante el tremendo estirón que dió su cortejo, a la vez y en pleno proceso de realización de los Pasos Procesionales, tuvo que realizar otras casi con carácter provisional. De unos años acá ha mejorado recientemente algunas, sustituído otras, y encargado, al fin, el bordado de unos paños de bocina para el cortejo del Paso de Cristo y otros para el Paso de Virgen,

Para ello decido utilizar un estilo próximo a la ornamentación barroca utilizada por Manuel Guzmán Bejarano en el Paso de Cristo, ya que ha sido este artista sevillano junto con Antonio Garduño el que ha marcado hasta ahora el estilo artístico de la Hermandad.

Son dos modelos de paños diferentes. Los del Paso de Cristo poseen una cartela marcadamente rectangular donde irá bordado el pasaje evangélico de Cristo ante Caífás, dividido entre los 4 paños. Para los de la Virgen, se ha optado por el escudo de la Hermandad en versión simplificada, pues el corporativo, que figura en el Estandarte, tiene más elementos.

Estarán bordadas sobre terciopelo rojo ambas, ejecutándolas el taller de Luis Miguel Garduño Lara. 

sábado, 17 de octubre de 2015

DISEÑO DE SIMPECADO Y SENATUS PARA LA HERMANDAD DE LOS DOLORES. SANLUCAR DE BARRAMEDA, CÁDIZ.




 La Hermandad de los Dolores, de Sanlúcar de Barrameda, contacta conmigo el pasado año 2014 para realizar los diseños de un futuro Simpecado y Senatus, con idea de completar su juego de insignias, y pensando en la posibilidad de bordar dichas insignias un taller de hermanas de la Corporación.

Esta Hermandad posee una Titular, que le da nombre, de finales del S. XVIII, atribuible al profesor de escultura gaditano José Fernandez Guerrero, autor de la sevillana imagen de la Divina Pastora de Capuchinos. En origen era una congregación y Hermandad Servita, sello que en la actualidad mantienen pese a los cambios históricos. Su Paso de Cristo, obra del S. XIX adquirida a la Hermandad de las Cigarreras de Sevilla junto con los sayones del S. XVII que azotan a la imagen del Cristo, escultura también de finales del XVI-principios del XVII. Su Paso de palio es de corte recto, en color negro como corresponde a su advocación. 

Ante estas características (Hermandad Servita, imágenes antiguas y con Pasos clásicos y aún perfectamente datados cronológica y estéticamente en el S. XIX) decido dar a dichas insignias un aspecto antiguo, que entroncara con las raíces más históricas de la Corporación y que la ambientaran y situaran en un cierto registro.

Para el Simpecado, pongo mi mirada en el más antiguo manto, obra del primer cuarto del S. XIX, que posee la Dolorosa, recientemente restaurado. Su composición es sencilla y clásica; una cenefa compuesta por una especie de "trenzado" y unos tallos vegetales de los que van surgiendo flores simplificadas, que se van cruzando con ritmo ondulado;



Ntra. Sra. de los Dolores ataviada con el manto y la saya de mayor antiguedad de los que posee. 


Con esa estética de bordados, adopto un formato propio de los Simpecados de esa etapa (principios S. XIX), en la que siguen manteniendo curvas y formas propias de los Simpecados rococós o rocallas, pero más atemperadas y suavizadas


En la representación central, se situaría un óleo con una representación de la imagen de la Dolorosa en clave barroca; enmarcada por un cortinaje abierto y con corona y corazón traspasados sobrepuestos, realizados en orfebrería. Los motivos de rayos y estrellas que rodean este lienzo surgen de un galón con terminación en lóbulos, al modo de los bordados de finales del XVIII, En los picos o "cuchillos" se sitúan dos cartelas donde, sobre fondo de plata, se sitúan los emblemas de la antigua esclavitud servita y el corazón traspasado por los siete cuchillos.



Uniendo las dieferentes secciones de la cenefa, recurro a otro adorno propio de esta estética; las lazadas, que irían bordadas en plata;



La pasamanería se diseña igualmente con los colores y tonos que predominan en la insignia; negro, oro y plata, y con borlas tipo tocón, llamadas también en la jerga cofrade "catedralicias";




Para el Senatus, me inspiro en los de finales del S. XIX, época como he anotado a la que pertenece el Paso de Misterio, manteniendo ese aspecto y estética sin apenas alteración;



Paso de Misterio del Smo. Cristo de las Misericordias. Adquirido a la Hermandad de las Cigarreras (Columna y azotes) de Sevilla, S. XIX.



 Hay un tipo característico de esta insignia, propio de finales de dicho S. XIX y que se extiende hasta principios del siglo XX, en el que las letras se sitúan en una gran cartela central, con su campo o fondo totalmente bordado o cubierto de oro. Pertenecen a este tipo, en Sevilla, los antiguos de la Hermandad de la Macarena y los actuales de la Hermandad del Museo y de la Hermandad de la O, todos obra del taller de Rodríguez Ojeda;


Antiguo Senatus de la Hermandad de la Macarena, S. XIX





Senatus de la Hermandad del Museo, principios S. XX.


Decido cincluir poca ornamentación además de la cartela con las letras, consistiendo en hojas vegetales que continúen ese aspecto decimonónico pretendido, junto con otros tallos y adornos más livianos. En suma, se trataba de hacer un Senatus cuya característica principal sea el sabor antiguo y el clasicismo, con la elegancia de lo necesario y poco más.



Estos proyectos irán realizándose a medida que la Hermandad disponga de medios, y se irán estrenando en años venideros.








domingo, 5 de julio de 2015

PROYECTO DE CORONA PARA NTRA. SRA. DEL REFUGIO. HERMANDAD DE PASION. HUELVA.



La Cofradía de Pasión, de Huelva, para la que ya había realizado diseños de insignias en el año 2011, tratadas en otra entrada de este blog, tenía desde hacía tiempo la idea de ofrecer a su Dolorosa Titular una corona en materiales nobles, pues la que actualmente posee es obra seriada de la casa Angulo en metal sobredorado. Los contactos se concretaron en el verano del pasado año 2014, comenzando a esbozar la idea, y terminándose el proyecto en Noviembre, junto con el de la remodelación total de su Paso de palio, proyectos que fueron presentados y aprobados de manera global a finales de Noviembre de 2014. Nosotros vamos a dedicar una entrada a esta corona y otra al proyecto de Paso de palio.


Para elaborar el proyecto, tenemos muy en cuenta la corona actual de Angulo. Si bien ofrece unas dimensiones algo grandes a primera vista y para la estética actual, en el Paso procesional cuadra muy bien con la imagen, la destaca y la enaltece en dicho conjunto, dando muy buen efecto. Por ello decidimos en primera instancia partir de este buen efecto en cuestión de dimensiones; alto del canasto, apertura máxima del mismo, altura total de la corona, ancho máximo, diámetro del "aro" que asienta sobre la cabeza de la imagen, etc.





Corona actual y efecto en el Paso procesional de Ntra. Sra. del Refugio. (fotos Huelvabuenasnoticias y la hornacina.com)


Partiendo, pues, de estas dimensiones, el objetivo siguiente es conseguir más transparencia y más delicadeza en su tratamiento y elementos, ya que la actual está repujada en una misma lámina de metal y ofrece poco calado. Por ello comienzo a articular unos grupos o "haces" de rayos trabados entre sí por un molduraje, y separados por un mínimo grupo ornamental que sustentan las estrellas, de tal manera que en la ráfaga tuvieran el máximo protagonismo los rayos y las estrellas y poco la ornamentación que articula y apoya ambos elementos. 



Surge así, a la hora de dar amplitud al conjunto de la corona partiendo de una idea de ráfaga de mucha menor anchura que la corona actual, la idea de colocar una "doble ráfaga"; una rodeando y enmarcando el canasto e imperiales, y otra, al tipo más usual, que remata en la cruz. Esta idea de la que parto ya la poseían algunas coronas de los Siglos XVII y XVIII provenientes de Filipinas, aunque sólo en la zona de los imperiales, como esta poco conocida corona de la Virgen de Guadalupe, del Monasterio del mismo nombre, en la provincia de Cáceres, de mediados del S. XIX;


(fotografía extraída del libro "Real Monasterio de Guadalupe; Plata, bronce y otras artes aplicadas", de Francisco Tejada Vizuete, Ediciones Guadalupe, 2007)


Los primeros bocetos y apuntes se realizan durante el mes de julio de 2014, y ya para finales de mes presento a algunos hermanos un primer boceto, colocando un dibujo de muy pequeño formatosobre una fotografía de la imagen de la Virgen y fusionándolo (sin programas informáticos, totalmente a mano) con la misma;



Los imperiales son de dos tipos, de lámina repujada y calada, y bateados o corpóreos. Los del frente y la trasera, de lámina calada, llevan representaciones del Sol y la Luna, el Sol representado por un topacio y la luna por un brillante;


En cuanto a la simbología, en concordancia con lo expresado por algunos hermanos, y aún cuando está pendiente de cerrar, decido hacer presidir el canasto por un pequeña custodia, que representa así el carácter Sacramental de la Hermandad, fusionada con la existente en la Parroquia, flanqueada por medallones en los parchetes con la Cruz de Jersusalem, que utiliza esta Hermandad en su escudo, el de San Pedro, Parroquia y sede de esta Hermandad.  

Eso en cuanto al canasto. El aro que asienta sobre la imagen tiene asimismo cierta preponderancia y va decorado al modo clásico de las coronas, sobre todo a partir del último tercio del S. XVIII; con laureles entrelazados, elemento simbólico tomado de la antiguedad clásica, las coronas de laurel con las que se distinguía a los personajes modélicos dignos de honrar y alabar. Utilizamos, pues, toda esa simbología a propósito aunque es muy recurrente en los diseños de las coronas marianas.

Sobre ese aro,en la zona frontal, con esa simbología ya expuesta, se asienta una pequeña cartela con la fecha de la proclamación de la realeza de María, a modo de justificación y explicación de la presea, pues es nuestra intención que en el conjunto del Paso Procesional, como iremos viendo, se haga referencias a las proclamaciones y fechas de los distintos dogmas y creencias piadosas principales que tienen como protagonista a la Virgen María.


La ráfaga es, como hemos expuesto, muy aérea, compuesta por rayos individuales en grupos que van trabados entre sí por unos moldurajes enfrentados, rematando en unas pequeñas perlas, y donde se ubican unas azucenas en plata alusivas a la pureza virginal de Maria, y unos "broches" a modo de grapas de dicho molduraje, con unos rubíes en su centro, que actúan como portantes de las estrellas, adaptadas en su forma al espacio entre haz y haz de rayos, es decir, no sobresalientes hacia fuera de su contorno, y hacia el canasto, una concha o venera de peregrino, cuya simbología principal es la de hacer alusión al patronazgo de la Virgen del Refugio sobre los peregrinos del camino de Santiago que parte de Huelva, concedido en el año 2000 por la casa de Galicia en Huelva.


Las estrellas se componen de dos piezas superpuestas; una primera dorada, con formas flamígeras, de forma alargada, pues se adapta al espacio entre grupo y grupo de rayos como hemos expuesto, y otra de plata en su color, ya de forma prismática con un brillante en su centro.

La simbología principal se articula en el eje principal en vertical, y hace alusión a la Trinidad, que corona a la Virgen en los Cielos, según la creencia piadosa y las representaciones en el arte Cristiano desde la baja Edad Media. Por ello, rematando la corona se ubica la Cruz, elemento recurrente en los diseños de coronas, que representa al Hijo, a Jesucristo. Sobre su Cruceta, y con una ráfaga en plata que contrasta y que le da protagonismo visual y lo enmarca, el triángulo con el ojo en su centro, representado por una perla, que simboliza a Dios Padre Creador. Queda, pues representada en este ámbito a las dos primeras personas de la Trinidad;


Entre la primera y la segunda persona y la propia cabeza de la Virgen, entre los imperiales, se sitúa la tercera persona; el Espíritu Santo, pensado para realizarlo en marfil, sobre un resplandor;


La Hermandad se encuentra recogiendo donativos entre los hermanos y devotos de la Virgen del Refugio, y para ello ha creado una página web donde se explican los pormenores del proyecto y la ilusión que supone para ellos; http://pasionportucorona.com/.

domingo, 7 de junio de 2015

PROYECTO DE TRONO PARA EL DULCE NOMBRE DE JESÚS NAZARENO. COFRADÍA DE LA PAZ O "DE ABAJO". ANTEQUERA.





Para la Cofradía de la Paz, o "de abajo", de Antequera, realicé durante el pasado mes de Octubre el proyecto de Trono procesional para su Titular, el Dulce Nombre de Jesús, imagen del S. XVI que ha tenido varias intervenciones y restauraciones posteriores. Esta Cofradía Antequerana es depositaria de un magnífico patrimonio artístico, con gran sello y categoría artística en piezas de muchos siglos de antiguedad y gran solera en el contexto de las cofradías de Andalucía central, acordes por otra parte con la monumentalidad y la relevancia del Patrimonio artístico de la ciudad de Antequera.

El trono en el que procesionaba la imagen del Nazareno tenía problemas de excesivo peso y encaje con la imagen, además de ocultar a la vista casi totalmente la maravillosa peana del S. XVII sobre la que se asienta el Titular debido, sobre todo, a su excesivo tamaño y dureza de planos, poco escalonados hacia la visión de la peana y el Titular;


Imagen retrospectiva del Dulce Nombre de Jesús sobre su antiguo trono, ahora sustituído con este proyecto, llevado por sus "hermanacos" (portadores) que lo sustentan sobre horquillas en las paradas, pues los tronos antequeranos no tienen patas. Delante, el "hermano mayor de insignia", que hace las veces de conductor, capataz o mayordomo de trono, vestido, como es usual en esta Villa, con túnica de lujosos bordados del S.XIX.



Esta peana es interesantísima y constituye la inspiración de la totalidad del proyecto, es de la primera mitad del XVII y de momento, anónima. Combina la madera tallada y dorada con la plata, y su cuerpo central está sustentado por ocho arcángeles semiarrodillados;



Tiene una estructura algo compleja, una tarima tallada con bajo relieve donde apoya un plinto, quizás recubierto antaño de plata, hoy lacado en un tono morado bellísimo. Sobre este plinto de planta mixtilínea apoyan sus rodillas los ocho arcángeles, y sobre la tarima inferior el pie de su otra pierna. Sustentan en su hombro, de una forma totalmente aérea, otro cuerpo de planta mixtilínea y compleja, con forma de cuarto de bocel, recubierta de plata repujada, con cartelas en el centro de cada cara. Y sobre este cuerpo, a su vez, otro con forma bulbosa con estrechamiento en el centro, totalmente recubierto de plata repujada, salvo las cartelas, y adornado con tornapuntas de orfebrería dorada.




Como principal objetivo del diseño, figura el destacar y facilitar todo lo posible la visión de esta peana y su efecto aéreo, algo imposible en el antiguo Trono por cuestión de medidas, planos y configuración general tal y como hemos expuesto. Para su configuración en alzada decido adaptar en lo posible el lenguaje y los módulos de la peana a lo que sería una canastilla o tarimón. Para ello parto, como moldurón, del "plinto" que posee la peana lacado en color morado;




Sobre este plinto planteo un estrangulamiento y un saliente con hojarasca similar al que posee la peana en su cuerpo principal, bajo el cuerpo principal de plata, pero modificándole la dirección de las hojas; si en la peana van hacia arriba, yo las planteo hacia abajo, ya que frente a lo aéreo y elevado que se pretende en dicho cuerpo de la peana, en la base de la canastilla o tarimón  se pretende el efecto contrario; el de solidez y asiento de todo el conjunto.



Sobre el que se asienta un cuarto de bocel a semejanza del que posee la peana, `pero con más protagonismo visual, más a la manera de lo que podría considerarse un "bombo" de una canastilla al uso;



En el frente y costeros, en ese cuarto de bocel, se mantiene una especie de "rehundimiento" curvo hacia dentro, donde se aloja una cartela de madera tallada con su centro en plata, pero en vez de un formato ovalado, dicha cartela se adapta a un formato rectangular más armónico con las proporciones del frente;





En las esquinas se da lugar a un pequeño chaflán u ochava, lugar donde se aloja un "contrafuerte" decorativo u "arbotante" en forma de guirnalda de flores y temas vegetales, al modo del que posee la peana. Esta guirnalda se intercala también a mitad de los paños de plata del cuarto de bocel, para darle así ritmo y cortar la monotonía del largo de las líneas. Ese "arbotante" o guirnalda sería, en la canastilla, donde se asienta un querubín en una pequeña meseta, terminando por sustentar los dos faroles de plata de las esquinas de menor tamaño.





Ya finalmente, de abajo hacia arriba, tras el cuarto de bocel recubierto de plata, se estrangula y se remata con una moldura de gallones resbalada a la inversa, es decir, no abriendo sino recogiendo, con idea de no estorbar con ningún plano, por pequeño que sea, la visión de la peana.



Sobre el plano de esta "canastilla" se asienta otro cuerpo, mucho más reducido, con objeto de aliviar planos que restarían visibilidad, y elevar la peana y destacar así el protagonismo de los arcángeles tenantes. Este segundo cuerpo tiene forma general de escocia, entre dos molduras talladas y doradas, con cartelas en el frente de cada cara, al modo del segundo cuerpo de la peana;





Para la iluminación, recurro a los faroles de tradición visual antequerana, aunque también se dan en otras zonas, hechos originariamente de hojalata, de los cuales todavía procesionan algunos, entre ellos los de la Cofradía del Rosario de la misma Iglesia de Santo Domingo donde reside esta Hermandad;



Esta forma y geometría, simplificándola, se llevan a orfebrería en plata repujada. Se colocan dos sobre los "arbotantes" o contrafuertes vegetales de las ochavas ya expuestos, en un nivel bajo, y otro  más grande sobre un candelero haciendo juego con estos dos, siendo el más alto;



En los laterales, se sitúan otros dos por cada costero sobre un pequeño arbotante que enlaza visualmente con el que cae sobre el cuarto de bocel y que hace de contraritmo a la largura lineal del costero;



Para el candelero que sustentaría el farol grande, en los ángulos, se tiene en cuenta unos candeleros de la misma Iglesia de San Sebastián de Antequera, obras del primer cuarto del S. XVII, que en su día se adaptarán asimismo a plata y madera tallada y dorada;




En cuanto a la iconografía, aunque está pendiente de fijar y detallar, esta gira en torno a las representaciones del nombre de Cristo, dada la advocación del Titular, Dulce Nombre de Jesús Nazareno, y  las prefiguraciones del sacrificio de su sacrificio. En la cartela frontal del cajillo o tarimón, se representa el "INRI", tomado del que se guarda en la Basílica Romana de Santa Croce in Gerusalemme, con el nombre de Cristo representado como se sabe, en latín, griego y arameo.


Es propósito de la Hermandad incorporar, cuando los medios lo permitan, un palio a este trono. La peana que venimos exponiendo se hizo expresamente para portar al Nazareno bajo palio, como así está documentado que procesionaba hasta el Siglo XIX, quedando como testimonio estas representaciones;






Con idea de recuperar esta visión, algo que los antequeranos consideran muy característico de su Semana Santa (en la actualidad sólo procesiona así el Nazareno de la Sangre, que sale el Lunes Santo, y el Patrón, un Crucificado que realiza su salida procesional en Mayo en un templete-palio neogótico, pero antaño, prácticamente la totalidad de las imágenes, fueran de Cristo o la Virgen, salían bajo palio), el diseño recoge esta opción de integrarle el palio y por ello, en especial los costeros, los ingletes o salientes van en consonancia con el lugar donde irían situadas las barras o varales del palio. En la presentación del proyecto se incluye una transparencia que se aplica sobre el mismo, de manera que proporcione una visión a escala de cómo podría quedar este elemento en el trono, ya pensado y proyectado para ello;






En el presente año 2015 se ha estrenado la primera fase del proyecto, la carpintería de la cajillo o tarimón, realizada por Enrique Gonzálvez, de los Palacios y Villafranca (Sevilla). La talla correrá a cargo de Francisco Verdugo, y se comenzará a estrenar por fases en el próximo 2016.