sábado, 7 de febrero de 2015

PROYECTO DE PASO PROCESIONAL PARA NTRO. PADRE JESUS DE LA HUMILDAD. HERMANDAD DE LA VICTORIA. HUELVA.






La Hermandad de Ntro. Padre Jesús de la Humildad y Ntra. Sra. de la Victoria, de la ciudad de Huelva, es una de las Hermandades más importantes y emblemáticas de dicha ciudad. Posee como Paso de Misterio una obra de Villareal, una obra con gran calidad de cincelado y buen contraste de plata con los relieves en madera oscura, pero que acusaba el hecho de que los modelos de algunos de sus elementos se utilizaran para otros Pasos de otras localidades.

De unas proporciones a medio camino entre Paso de única imagen devocional y Paso de Misterio, estaba alumbrado por unos faroles que aportaban una estética un tanto dura para una Hermandad paradigma de barrio y popularidad entre las de las capitales andaluzas.




La Hermandad ansiaba un cambio de estética total para dicho Paso; un Paso dorado, algo más grande, y un cambio de figuras del Misterio, manteniendo lógicamente al Titular, obra del escultor ayamontino afincado en Huelva León Ortega.


Los primeros contactos y reuniones tuvieron lugar a comienzos del año 2013, y en ellas la Hermandad me enseña un boceto de Paso del gran tallista Antonio Martín Fernández, de finales de los setenta, que no fue realizado en aquella época, prefiriendo la Hermandad el de metal repujado que ahora se sustituye, pero poniendo de manifiesto la vinculación que tuvo el citado artista con la Hermandad. Los miembros encargados de la gestación del proyecto me manifiestan su preferencia y gusto personal por la obra de este tallista, si bien el boceto conservado no encajaba en el concepto de Paso que anhelaban, pues se realizó a principios de los setenta y se dibujó con otras premisas y condicionantes distintos a la realidad actual de la Hermandad.


Me planteo, pues, un Paso de Misterio propio y acorde con la Cofradía de la Victoria y sobre todo acorde con su precioso y acabado Paso de palio, de un estilo propiamente de barrio, de Cofradía popular y de sinuosos perfiles. Es decir, integrar un Paso de Misterio en la Cofradía que pareciera que toda la vida ha pertenecido a la Hermandad y que empaste y fusione con la personalidad estética de la misma, marcada sin duda por el Paso de palio  y su Dolorosa.



Paso de palio de la Virgen de la Victoria. Taller de Sobrinos de Caro (palio y faldones), Convento de Santa Isabel (manto), orfebrería de Jesús Domínguez. 



Al mismo tiempo, se tenía que tratar de un Paso de Misterio elegante, sin demasiados barroquismos superfluos ni juegos de moldurajes ni movimientos más complicados de lo necesario. Lo primero que hago es examinar la obra de Antonio Martín Fernández, (fallecido en 2010), de la que muestro algunas obras representativas;



Paso de la Presentación al Pueblo, de la Hermandad de San Benito, Sevilla. Una de las obras pioneras en este estilo de talla y que más sorprendió por su riqueza en la época en la que se estrenó. 1967.



Paso del Stmo. Cristo de la Salud, de los Gitanos, 1979. Magistral e impresionante Paso que constituye sin duda uno de los más admirados y erigido ya en uno de los modelos inspirativos para los cofrades de los últimos 30 años



Paso de Ntro, Padre Jesús de la Sentencia, de la Hermandad de la Yedra, de Jerez de la Frontera, 1988.


Paso del Stmo. Cristo de la Vera Cruz. Cádiz. 1988-1989.



Paso de la Hermandad de los Afligidos, San Fernando, Cádiz. 1993.


Tras visualizar éstas imágenes, se entresacan algunas características propias de Antonio Martín y muy valiosas y personales, como el hecho de "cerrar" la talla en los respiraderos por debajo, por su borde inferior con una moldura, y la compartimentación de los mismos utilizando  pilastras o ménsulas. Precisamente las ménsulas las utiliza en el canasto y en las esquinas, sirviéndole para situar ángeles (San Fernando) o Evangelistas (Vera Cruz de Cádiz). Además utiliza como recurso ornamental unas "costillas "rematadas en perillas que le sirven para entrecortar los paños del canasto o canastilla, dándole ritmo y composición a las mismas.


Los primeros bocetos se realizan en Mayo y se van articulando perfiles y las características propias de la talla de Antonio Martín; de hojas prietas, pequeñas y prontamente rizadas, no estiradas y de trazos más amplios como en otros tallistas.









Para el perfil del canasto, tengo en cuenta todo un clásico; la urna de San Fernando de la Catedral de Sevilla, obra de Juan Laureano de Pina concluída en el S. XVIII;






Proyecto de urna de San Fernando. Juan Laureano de Pina, finales del S. XVII




La Canastilla tiene una marcada horizontalidad, sin demasiados subidas ni copetes que corten dichas líneas horizontales, tan sólo las "costillas" rematadas en perillas. Tiene un juego de 8 ménsulas; una en la delantera y otra en la trasera, con  relicarios realizados en plata, dos en cada costero, sosteniendo arcángeles con tarjetas y atributos de la Pasión y una en el centro del cada costero con una pareja de querubines que flanquean un guardabrisón;




No se trata de una canastilla demasiado alta ni voluminosa, buscando más bien la sensación de "peana", más que de un gran volumen debajo de la representación del Misterio, además de intentar cuadrar las medidas, ya que la puerta de la iglesia del Polvorín tampoco tiene mucho margen. Tampoco tiene mucha crestería, para tratar de no tapar los pies de las imágenes del futuro misterio.


El movimiento de la planta es sinuoso, leve y elegante, para así no restar tampoco espacio en la tarima superior a las numerosas figuras del Misterio.


Los respiraderos se encuentran compartimentados por pilastras, y cerrados por abajo según hemos visto es recurrente en Antonio Martín;






El programa iconográfico tiene especial protagonismo en los respiraderos, donde se incluyen escenas de la vida de Cristo y santos relacionados con Huelva, además de incluirse entre la ornamentación unos cardos, que salen de una especie de cuernos de la abundancia, y que hacen alusión, junto a las rosas de pasión que se incluyen en el canasto, y a los ángeles con atributos pasionistas, a la pasión de Cristo.


Los candelabros los concibo despegados de la tarima o "suelo" de la canastilla, para otorgarle elegancia y una cierta personalidad, a través de unas volutas muy compactas que van formando juego con los brazos de los candelabros.



Otro punto importante y personal del Paso lo constituye la esquina; sobre el chaflán que describe el perfil del canasto se adosa un golpe de talla en forma de gran voluta, de la que salen tres brazos; dos que se enroscan, con tulipas de un tamaño convencional, y uno que sube verticalmente para sostener un cuardabrisón que se remata en un remate con corona real, haciendo alusión a la condición de Rey de Cristo en su trance del Desprecio de Herodes, momento representado en el Paso.


Finalmente, las maniguetas, que se configuran como caladas, con formas torneadas a las que se adosan volutas para darle más cuerpo y volumen, pero conservando siempre una forma afilada, elegante, sin caer en la pesadez de algunas maniguetas excesivamente grandes;


También en las esquinas se incluyen entre la ornamentación unos lirios, que se complementan con los cardos y las rosas de pasión del canasto.

El taller de los Hermanos Caballero está ocupado en su realización, teniéndose previsto el estreno en  su primera fase el presente año 2015