martes, 26 de julio de 2016

PROYECTO DE RETABLO PARA EL STMO. CRISTO DE LAS SIETE PALABRAS. SEVILLA.




Para la Hermandad Sacramental de las Siete Palabras, de la Iglesia de San Vicente, en Sevilla, he realizado este proyecto de retablo para albergar al crucificado Titular junto a las imágenes que conforman su típico "calvario"; La Virgen de los Remedios y San Juan Evangelista.

La capilla de esta Hermandad en la Iglesia de San Vicente está a día de hoy desprovista de cualquier retablo o decoración que enmarque dignamente a las imágenes, pues los retablos neoclásicos que tenía fueron eliminados tras la última restauración del templo. El hueco o camarín practicado para ubicar las imágenes en el S. XIX, sin el retablo que lo enmarcaba queda así sin sentido y fuera de toda armonía compositiva, dificultando incluso la correcta visión de las imágenes. La Hermandad decide sacar las imágenes de ese hueco, lo que le indica y aconseja también la opinión del restaurador y conservador de dichas imágenes, ya que las condiciones de humedad, temperatura y demás factores de ese hueco (con un gran ventanal) no era beneficiosas para su correcta conservación.

Por ello, tal y como hemos anotado, la Hermandad decide colocar las imágenes en el muro donde se abre el hueco, pero fuera del mismo, situando un altar portátil provisional y muy sencillo. De esta forma han transcurrido los últimos años en la Iglesia de San Vicente.


Las imágenes actualmente se presentan al culto fuera del hueco o camarín donde habían estado hasta la restauración del templo de San Vicente, facilitando su visión y evitando las condiciones poco propicias para la conservación de las imágenes (temperatura, humedad) que ofrece dicha estancia.


La Hermandad me propone un proyecto integral para el exhorno, adecuación y mejora de la Capilla, en sentido global, con la colaboración, asesoramiento y opinión del restaurador de obras de arte Pedro Manzano Beltrán y el profesor de la Universidad de Sevilla Andrés Luque Teruel. Como primer eslabón o pieza de ese proyecto global o de conjunto, se presenta el proyecto quizás mas perentorio, el retablo para albergar y dignificar la imagen del Titular que da nombre a la Hermandad.


La Iglesia de San Vicente, donde reside la Hermandad desde 1868, es una iglesia gótico-mudéjar del S. XIV, muy reformada posteriormente, con adiciones y cambios. La Capilla en la que se sitúa quizá pudiera ser de las más antiguas del templo, posiblemente de origen mudéjar, de planta cuadrada y cúpula de paños apoyada sobre trompas;

 
Capilla de la Hermandad, de origen y estructura mudéjar, con cúpula de paños apoyada sobre trompas


San Vicente es un templo con notables obras de arte de gran antiguedad, por lo tanto el primer condicionante del proyecto ha sido intentar fusionarlo con el recinto y lograr un cierto aire antiguo e histórico, acorde con el carácter de la Corporación, cuyos orígenes se remontan al S.XVI.

El segundo condicionante en orden de importancia, ha sido el empeño de realzar sobre todo la figura del Crucificado en un retablo que no podía tener (por las medidas de la Capilla) demasiada altura y por lo tanto tampoco demasiada envergadura ni desarrollo, para no agobiar visualmente el recinto, que cuenta además con otro altar lateral y una serie de pinturas en el otro muro lateral de gran valía. Además, tampoco se ha querido despistar la visión ni enmascarar la estructura arquitectónica mudéjar de dicha Capilla.

A todo esto, se le suma el hecho de la medida de la Cruz; el Stmo. Cristo de las Siete Palabras es el que procesiona más elevado en la Semana Santa Sevillana, ofreciendo un bello conjunto, y poseyendo, por tanto, una cruz de elevada altura y gran medida. Resultaba imposible cuadrar un retablo en la Capilla con el arranque de las trompas y la cruz del Cristo casi rozándolas.
Por ello decido plantear un cajillo embutido en el suelo, donde la cruz entrará aproximadamente 25 cmts. por debajo de dicho nivel, bajando con ello la cruz y la imagen y permitiendo así crear y cuadrar un retablo a su alrededor.


 
  Debido a la altura de la cruz del Stmo. Cristo, resultaba complicado encajar un retablo entre la cruz y el arranque de las trompas mudéjares de la capilla, por lo que se propone realizar un cajillo embutido en el suelo, donde la cruz se introducirá 25 ctms. por debajo de dicha rasante


Los puntos de inspiración de la estructura o idea general del proyecto los encuentro en los retablos para la exposición al culto de grupos de "calvario" (Crucificado, Dolorosa y San Juan) del S. XVII, época a la que pertenece la realización de la imagen del crucificado. Estos retablos, pequeños, presidían capillas laterales, ya que su era frecuente que fueran de Hermandades. Ofrecían en un mismo conjunto dos repisas u hornacinas para la Dolorosa y San Juan y una especie de enmarcación mixtilínea que rodeaba la cruz, todo incluído y revestido en una unidad. En algunos retablos, estas repisas hornacinas para la Virgen y San Juan daban paso a otras más pequeñas para ángeles pasionarios.

Veamos algunos ejemplos, dentro de la órbita sevillana;


  

 Antiguo retablo del Stmo. Cristo de la Expiración en su Capilla del Museo, hoy perdido. Parece obra del  último tercio del S. XVII. Ya se puede apreciar la fórmula compositiva del molduraje que enmarca la cruz que acomete o surje del nivel del entablamento y cornisa del retablo. También se pueden apreciar las dos repisas laterales, ocupadas en esta ocasión por dos evangelistas de los que posee la Corporación.


Retablo del Stmo. Cristo de la Vera Cruz (obra de Juan de Mesa). Iglesia de San Juan Bautista, Las Cabezas de San Juan. Obra también de finales del XVII y principios del XVIII. La composición en cuanto a molduraje que rodea la cruz, y que entronca en la cornisa que a su vez acoje a dos hornacinas es muy similar.



Retablo de la Cofradía de la Exaltación, en la Iglesia de Santa Catalina, Sevilla. (foto; Rafaes). Obra también del último tercio del XVII. En este caso la estructura aún siendo similar se complica un poco; no existe línea de entablamento y cornisa, surgiendo el molduraje de enmarque de la cruz de dos ménsulas. Hay que observar la integración de las hornacinas de San Juan y la Virgen, en el conjunto del retablo, sobre todo en su zona superior.



Retablo del Stmo. Cristo de la Buena Muerte. Capilla de Jesús Nazareno (El Silencio), Sevilla. Obra compuesta en el S. XVIII, muy posiblemente reutilizando elementos de un retablo anterior, del XVII, obra de Simón de Pineda. (Datos proporcionados por Álvaro Dávila-Armero del Arenal). En este retablo ponemos nuestra atención en las pilastras que enmarcan el crucificado, con ménsulas y guirnaldas que caen en vertical.


Retablo del Stmo. Cristo de la Misericordia, (obra de Juan de Mesa) en la Colegiata de Osuna, Sevilla. Obra de finales del XVII. De este retablo hemos tomado como inspiración el elemento que sirve de "peana" para la cruz del Stmo. Cristo, extraíble y desmontable para permitir su colocación pero que le da coherencia a su composición y encaje en el conjunto del retablo.

Todos estos ejemplos sirven de inspiración y punto de partida, como línea de estructura, además de otro principal; el Retablo Mayor de la Iglesia de San Vicente, donde reside la Hermandad, obra de Cristóbal de Guadix a finales del XVII y principios del XVIII, ya en un plano más decorativo y ornamental

De este retablo me fijo en la compartimentación de los espacios con moldurajes y en la decoración de molduras y boceles, así como las cartelas y su ornamentacion de hojas barrocas;





El banco del retablo se plantea con bombo o panza, elemento que obedece a una cronología algo posterior al retablo mayor de San Vicente, pero se incluye por aprovechar mejor el espacio de la Capilla, según hemos ya comentado en los condicionantes previos; como la mesa o banco de altar tiene bastante avance o anchura, este corte recogido hacia dentro ofrece la facilidad de no constituirse en una masa y aliviar así su impronta.


En la predela se incluyen las ménsulas que se proyectan hacia fuera para acoger las imágenes de la Virgen de los Remedios y San Juan Evangelista. Asimismo, se incluye un soporte-peana donde va introducida la cruz, unificando en esta zona los soportes de las tres imágenes que componen la escena representada en el retablo. Esta peana-soporte de la cruz del Cristo, ya vimos que está inspirada en antiguos retablos, como el ejemplo ya citado de Osuna.



Las hornacinas quedan delimitadas por pilastras con guirnaldas, donde se adosan ménsulas que a su vez acogen el vuelo de la cornisa y el entablamento, sosteniendo la moldura que rodea el crucificado. El conjunto se remata con una cartela con la inscripción de la tercera palabra: "MULIER ECCE FILIUS TUUS" (Mujer aquí tienes a tu hijo), pues en el conjunto de la Capilla se prevee incluir las seis restantes. Esta tercera palabra es la más elocuente para describir la escena representada por las imágenes.

 
La Cofradía ya ha comenzado a recabar fondos y donativos para este retablo y primera fase de la remodelación de la Capilla, esperando poner en marcha el proyecto a partir del inicio del curso, pasado el verano. A partir de ahora se comenzará a proyectar los otros elementos de dicho recinto.