martes, 5 de abril de 2011

EL RETABLO DEL STMO. CRISTO DE LA EXPIRACION, EL CACHORRO. III.


Los bocetos que se van realizando siguen investigando en torno al arco central partido y la cartela que alberga en el centro, definiendo y concretando sus motivos ornamentales y los diferentes planos en los que se encuentran



El enmarcamiento del ático toma ya su forma casi definitiva en este apunte, donde ya se aprecia asimismo la idea inicial plasmada en el proyecto del relieve de Dios Padre en actitud de acoger el alma de Jesucristo, mirando hacia el camarín. Los rayos que despide su figura aparecen en primer plano, por delante del enmarcamiento.



Este boceto, realizado sobre las proporciones del inicial apunte del arquitecto Jacinto Pérez Elliot, es el primero que recoge de manera definida todo lo avanzado hacia el momento, y el que se decide plasmar en proyecto a color para someterlo a la aprobación de los hermanos en Cabildo General. El camarín aparece con bóveda de casetones y sus paramentos compartimentados, pensado en un primer momento para realizarlo en bronce fundido.

Comenzó pues la realización de este proyecto definitivo, realizado a la acuarela. Luis Alvarez Duarte proporciona un boceto o idea del relieve de Dios Padre, que yo recojo en mi boceto. Quedaba por definir el motivo de la cartela central del arco, en el punto donde se rompe dicho arco. En una reunión celebrada en la Hermandad, D. José Roda Peña, Profesor Titular de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, miembro de la comisión artística de seguimiento, apuntó la posibilidad de incluir en la cartela una representación del Espíritu Santo, para conformar así el llamado "eje trinitario", que sitúa en una misma vertical a Dios Padre, el Espíritu Santo y a Dios Hijo, una iconografía usual en retablos del siglo XVII según apuntó el citado Profesor. Esta propuesta se toma por válida y es plasmada en el boceto definitivo.
Este es el boceto definitivo ya concluído, terminado a finales de octubre del 2006 y aprobado en Cabildo General de Hermanos a principios de Noviembre. Aparece el camarín en color broncíneo, pues esa era la propuesta abrobada en un principio, y los rayos que circundan el relieve de Dios Padre sobre su enmarcamiento, en primer plano, algo que se cambiará posteriormente, así como el tamaño pensado para dicho relieve. En ese mismo mes de Noviembre tiene lugar la primera reunión entre el carpintero, el tallista, el arquitecto, miembros de la Junta de Gobierno y mi persona para comenzar a materializar el proyecto, y es ahí donde comienza la siguiente fase de mi trabajo, donde ya se terminará de configurar su diseño y características esenciales. (continuará...)